Acorazado Aleman Bismarck

Ref.: REVE-05040

83,50 EUR

Acorazado Aleman Bismarck
Caracteristicas
Maqueta de la marca Revell a escala 1/350 para montar y pintar.
Reseña Historica
Admirado por unos y temido por otros, el "Bismarck" fue el barco mas famoso de la Segunda Guerra Mundial. Orgullo de la Kriegsmarine de Hitler y ejemplo del avanzado nivel tecnológico alcanzado por la industria pesada alemana, el emblemático acorazado personificó la máxima amenaza que se cerní­a sobre el tráfico marí­timo de las Islas Británicas. Su andadura fue efí­mera, pero en ese corto perí­odo de tiempo protagonizó uno de los combates navales mas impresionantes de la historia, destruyendo a su igual, el "HMS Hood", en un breve intercambio de fuego artillero y dejando gravemente daí±ado a su acompaí±ante el "Prince of Walles". Uno era el buque insignia de la Royal Navy, el otro uno de los barcos mas modernos que se habí­an construido hasta entonces. Cuando Winston Churchill recibió la noticia del hundimiento del "Hood" a manos del acorazado alemán, dio a su armada una de las ordenes mas famosas de la historia: "­Hundid el Bismarck!". Toda la maquinaria naval británica se puso en marcha para dar paso a la mas famosa cacerí­a naval de la historia, que acabó con la presa a 5000 metros de profundidad. La vida de este acorazado fue tan corta, tan violenta y tan trágica que lo convirtió en una verdadera leyenda. El barco. El "Bismarck" fue un acorazado de la Segunda Guerra Mundial, bautizado con ese nombre en honor a Otto von Bismarck. Desplazaba 41.700 toneladas y 50.900 toneladas con carga completa y sus dimensiones eran: 251 m de eslora, 36,00 m de manga y 10,20 m de calado. Construido en los astilleros Blohm und Voss de Hamburgo, fue un naví­o de lí­nea mejorado, respecto de la clase Scharnhorst y constituí­a clase con el acorazado "Tirpitz". Armado con 8 caí±ones de 380 mm y 12 de 150 mm, fue durante algunos meses el acorazado más poderoso del mundo, sólo superado un aí±o después por los japoneses de la clase Yamato. Botado en 1939 y completadas sus pruebas a fines de 1940 al mando de Kapití¤n zur See KzS (capitán de naví­o) Ernst Lindemann, esperaba la puesta a punto del "Tirpitz" y la pronta reparación de los acorazados Gneisenau y Scharnhorst, más el nuevo crucero pesado "Prinz Eugen", para la Operación Rheiní¼bung (Ejercicio Rin), planificada para mayo de 1941, que era una extensión de la exitosa operación Berlí­n, realizada entre el 22 de enero y 22 de marzo de 1941 en el Atlántico Norte al mando del almirante Gí¼nther Lí¼tjens, en la que se hundieron 22 mercantes aliados. La batalla del estrecho de Dinamarca. El "Bismarck" recibe su verdadero bautismo de fuego en la que se conoce como la Batalla del estrecho de Dinamarca, acompaí±ado por el crucero pesado "Prinz Eugen", lucha contra un grupo de batalla inglés compuesto por el acorazado "Hood", el "Prince of Walles" y varios destructores de escolta. Se da la circunstancia de que el "Hood", buque insignia de la Royal Navy, tiene el mismo poder artillero que el "Bismarck" y su almirante decide intercambiar disparos desde una distancia de 20 a 24 km. de distancia, tremendo error que le costarí­a caro al "Hood", ya que se optaba por un intercambio artillero por elevación y en esas condiciones el acorazado inglés estaba en desventaja, ya que su coraza superior era mucho mas débil que la del "Bismarck". Tras un intercambio de fuego entre las dos formaciones, el disparo de una de las salvas del "Bismarck" penetra en la cubierta superior del "Hood", defragmentándose y reventando el paí±ol de municiones del barco inglés. La monstruosa explosión que se produce en el interior del "Hood" deja estupefactos a todos los que la presencian, tanto desde el "Prince of Walles" como desde los naví­os alemanes, donde los tripulantes, superada la sorpresa, estallan de jíºbilo. El enorme barco se parte en dos y algunas de las enormes y pesadas torres artilleras saltan por los aires como si fueran de juguete ante la admiración de los marinos de ambos bandos que ven como los caí±ones situados en la proa del "Hood" siguen disparando incluso estando ya el barco partido por la mitad. El "HMS Hood", buque insignia de la marina británica, se hunde en pocos minutos llevándose al fondo del Atlántico la vida de mas de 1400 marinos ingleses. Minutos depues, el "Prince of Walles" es alcanzado de lleno por siete impactos provenientes del "Bismarck" y el "Prinz Eugen", uno de ellos alcanza de lleno el puente de mando y lo arrasa, matando a todos los que allí­ se encontraban salvo al comandante del buque y a un contramaestre. El acorazado inglés, gravemente daí±ado y en un ambiente de total desorientación, huye del escenario lanzando cortinas de humo pero los dos barcos alemanes no le persiguen para rematarlo, en vez de eso ponen rumbo a St.Nazaire para reparar los daí±os causados por las salvas del "Prince of Walles". Tras la victoria alemana, toda la flota inglesa, sin excepción, recibe la orden imperiosa de hundir al poderoso naví­o alemán, abandonándose incluso las labores de escolta a los valiosos convoyes que atravesaban el Atlántico. La caza. En el camino al puerto francés, el "Bismarck" logra "perderse" en el mar angustiando a las fuerzas inglesas que lo buscan sin descanso por todas partes. Una fatí­dica llamada a los cuarteles generales alemanes por parte del Bismarck, para comunicar el éxito del combate, le delata y consigue que los ingleses vuelvan a estar sobre la estela aceitosa del buque, pues uno de los impactos recibidos le hace perder combustible. Después de una larga persecución, un avión Catalina descubre al "Bismarck" pensando que era un barco inglés, al acercarse intentan derribarlo sin éxito, en esta ocasión, el gigante alemán navega en solitario. Tras la notificación de su avistamiento, los Swordfish del portaaviones "Ark Royal" despegan dirigiéndose al encuentro del acorazado. Estos aviones torpederos son biplanos de estructura de acero y revestidos de tela, antiguos y lentos, su aspecto recuerda mas a los aviones de la Primera Guerra Mundial, pero sus tripulaciones son veteranos y muy valientes, no en vano, ellos solos asestaron a la marina italiana el golpe mas demoledor de su historia en la mismí­sima bahí­a de Taranto. Dado que uno de los puntos mas débiles del Bismarck era su defensa antiaérea, el daí±o que hacen los Swordfish con sus torpedos al acorazado será crucial para el desenlace de la cacerí­a, pues uno de ellos le causa una averí­a irreparable en los timones haciendo que el barco sea ingobernable. Los buzos alemanes son incapaces de arreglar el daí±o, algunos incluso estan a punto de morir en el intento pero ya no se puede hacer nada. A partir de ese momento la suerte estaba echada, el "Bismarck" solo puede navegar en cí­rculos y toda la Royal Navy se dirige hacia él. Navegando en fila india, el "Rodney" con sus nueve caí±ones de 406 mm de calibre y al "HMS King George V" con sus diez caí±ones de 356 mm. se acercan a él como si de un ejercicio de tiro se tratase. En cuanto el objetivo está al alcance, desatan una verdadera tormenta de fuego y metralla sobre el "Bismarck". Acto final. Durante mas de hora y media los dos barcos ingleses lo caí±onean sin cesar y en una de las primeras andanadas recibidas pierde los emplazamientos de dirección de tiro, con lo que el acorazado se queda "ciego". Sus disparos, sin ayuda de los mecanismos de punterí­a, no alcanzan en ninguna ocasión a los barcos ingleses que lo castigan sin descanso. Cuando el Rodney y el "King George V" comprueban que ya no se dispara desde el "Bismarck", detienen el fuego artillero y pasan a barrer con sus antiaéreos la cubierta del enemigo, acabando con todo aquel que se atreva a subir a la misma. Al cabo de un tiempo ametrallando el barco, observan que el antes orgulloso acorazado es ahora una ruina en llamas y se ordena el alto el fuego. Aprovechando este respiro, en el "Bismarck" se da la orden de abandonar la nave, no sin antes inundarla y colocarle cargas explosivas necesarias para hundirla, ya que a pesar del severo castigo recibido, el barco seguí­a a flote. Lindemann, comandante del "Bismarck", que ha sobrevivido al infierno, sube al torrotito y se hunde con su buque. Mas de 1900 marinos alemanes desaparecen con él, y de los 900 que saltaron a las heladas aguas del Atlántico, solo un centenar fue rescatado por el "Dorsetshire", que tiene que suspender sus labores de salvamento alegando el avistamiento de un submarino alemán por los alrededores. Para lograr hundir al acorazado alemán, los británicos han empleado: ocho acorazados, dos portaaviones, cuatro cruceros pesados, siete cruceros ligeros, veintiíºn destructores, seis submarinos y más de cien aviones. El almirante sir John Tovey escribí­a al respecto: El "Bismarck" ha librado una batalla extremadamente heroica contra un adversario muy superior, mostrándose digno de las más bellas tradiciones de la antigua Marina Imperial. Se ha hundido enarbolando su pabellón. La maqueta. A la hora de fabricar este kit, Revell ha querido partir de cero. Se han investigado nuevas fuentes de datos relativos a la configuración del barco y se han desarrollado los nuevos moldes con los planos del barco original. El nivel de detalle alcanzado en esta maqueta es altí­simo y la escala elegida es óptima para lograr un interesante equilibrio entre el tamaí±o final y el detalle mas insignificante. Por supuesto, el kit viene acompaí±ado de su peana correspondiente y se puede elegir entre dos tipos de camuflaje y pintado: la del perí­odo de entrenamiento en el Báltico y la del otoí±o de 1941 en patrulla. El conjunto mide un total de 718 mm. y cuenta con 659 piezas, con estos datos se puede afirmar que es un kit con una alta dificultad de montaje.

Cant.
Maquetas - Barcos 1/350 - Revell
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